ONU: la comunidad internacional entierra su cabeza en la arena ante la limpieza étnica en Birmania

Adama Dieng: "Seamos claros: se cometieron crímenes internacionales en Myanmar"

ONU: la comunidad internacional entierra su cabeza en la arena ante la limpieza étnica en Birmania

El asesor especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la prevención del Genocidio, Adama Dieng, sostuvo que, a pesar de las numerosas advertencias, la comunidad internacional hace caso omiso de los 'crímenes atroces' contra los musulmanes rohingyas en Birmania (Myanmar).

Dieng, en su declaración con respecto a su visita en los campamentos en Bangladesh entre el 7 y el 13 de marzo, subrayó que los musulmanes rohingyá han sido asesinados, torturados, violados, quemados vivos y humillados solo por ser quien son.

"Seamos claros: se cometieron crímenes internacionales en Myanmar", afirmó.

Pese a las numerosas advertencias del "riesgo de crímenes atroces", agregó, "la comunidad internacional ha enterrado su cabeza en la arena" lo que ha costado "sus vidas, su dignidad y sus hogares" a los rohingyá.

Dieng remarcó que toda la información que ha recibido indica que la intención de los autores era  limpiar el norte de Rajine de su existencia, posiblemente incluso destruir a los rohingya como tales, lo cual, de probarse, constituiría el crimen de genocidio.

Independientemente de se considera que los crímenes cometidos son crímenes contra la humanidad o genocidio, defendió Dieng, "esto no debería demorar nuestra resolución a actuar y a hacerlo de forma inmediata" porque "se lo debemos a los rohingya".

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Marzuki Darusman, presidente de la Misión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre Myanmar, declaró que según las imágenes satélites al menos 319 aldeas fueron quemadas a partir del inicio de la "operación de limpieza" contra los musulmanes rohingya el 25 de agosto de 2017.

El informe de la Misión, de acuerdo con la información y los datos recabados por las fuentes confiables, detalló las acciones del Ejército birmano contra los musulmanes como los ataques indiscriminados y desproporcionados, las ejecuciones extrajudiciales, la usurpación de las libertades, el desplazamiento forzoso, el saqueo de las propiedades, las torturas y los tratos inhumanos, la violación y otros crímenes sexuales, trabajar forzosamente y reclutar a fuerza de los niños.

Se pronostica que cerca de 2 millones de musulmanes se residían en el estado de Rakáin en los años 1970. Si bien, esta cifra se retrocedió bajo 300 mil hoy en día por las olas de inmigración desencadenada por la violencia sistemática impuesta por el Gobierno birmano.  

Según la ONU, ha superado a 700 mil el número de la gente refugiado en Bangladesh escapando de Arakán solo tras el 25 de agosto. Las instituciones internacionales de derechos humanos probaron con las imágenes satélites que se suprimieron centenares de aldeas.

La ONU y las organizaciones internacionales de derechos humanos califican 'limpieza étnica' o 'genocidio' la violencia contra los musulmanes rohingya.

 



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