¿Qué significa el ataque de EEUU contra el régimen sirio?

Turquía recibió con satisfacción el castigo aplicado para delitos de lesa humanidad

¿Qué significa el ataque de EEUU contra el régimen sirio?

¿Qué significa el ataque de EEUU contra el régimen sirio?

 

Análisis de Can ACUN, investigador de la Fundación de Estudios de Política, Economía y Sociedad, SETA

El uso de armas químicas contra los opositores en Guta Oriental por parte del régimen de Siria centró la atención mundial en esta zona desembocando en una intervención militar al liderazgo de Estados Unidos. La noche del sábado, 14 de abril, se llevó a cabo la esperada intervención.

La intervención militar de EEUU-Reino Unido-Francia fue ejercida en forma de un acto de ‘penalización’ al régimen más allá de suponer una operación amplia. Se sabía que Donald Trump quería ejercer una operación de envergadura mientras el Pentágono y su secretario Mattis optaban por una incursión limitada para no causar una escalada con Rusia. Parece que la intervención se realizó de la manera que Mattis y el Pentágono lo pedían.

Efectivamente, EEUU, Reino Unido y Francia – al formar una coalición – atacan a milicias chiíes quienes actúan en coordinación con Irán y a la zona de jurisdicción de Rusia. Por último, EEUU no tiene la intención de derrocar el régimen sirio. La falta de una intervención amplia a pesar de que EEUU obtuviera una gran oportunidad lo explica con certeza. En tiempos de Obama se había creado una gran área para Rusia e Irán en Siria y en todo Oriente Medio. Ahora, se trata de la regresión del área obtenida por Rusia y la delimitación de la influencia iraní en el país sirio.

Es sustancial la restricción de la influencia persa para Israel y los países del Golfo. Sin embargo, la política expansionista de Irán en esa zona ha llegado a una dimensión inaceptable para los países del Golfo y Turquía. El contingente de los Guardianes de la Revolución, Hezbolá y milicias fieles a Irán ha superado los 60.000 efectivos en Siria. EEUU atacó unas bases aéreas de calado en esa reciente ofensiva, pero en términos generales se observa una restringida intervención militar. Previo a la ofensiva estadounidense, Israel atacaba con intervalos las bases usadas por Irán, sobre todo el aeropuerto T4.

La respuesta de Rusia e Irán para la intervención militar encabezada por EEUU se hará más clara próximamente. No obstante, el régimen de Asad, las milicias proiraníes y los mercenarios rusos habían intentado avanzar hacia las áreas de petróleo controlados por la banda terrorista YPG en Deirezor hace unos meses. La coalición internacional liderada por EEUU había dado una respuesta fuerte a este intento eliminando con ataques aéreos los elementos que intentaban avanzar. Es probable que Rusia e Irán puedan iniciar una operación militar de amplia escala en Deirezor como represalia a la intervención militar. En su caso, podría desatarse una importante lucha por los campos de petróleo de la región controlada por el YPG y cuya totalidad son los habitantes árabes.

Sea lo que sea la reacción de Rusia e Irán, el reciente ataque tóxico del régimen de Asad ha tenido un impacto transcendental para el público internacional. Ha empezado a ser cuestionada de nuevo la legitimidad de un régimen que utiliza armas químicas contra su propio pueblo. Es importante que se haya castigado el crimen de guerra del régimen. Turquía recibió con satisfacción el castigo aplicado para delitos de lesa humanidad; la gran tensión entre Rusia y EEUU era una conjetura que Turquía no quería que hubiese. El hecho de que Turquía esté mediando entre Rusia y EEUU es uno de los indicios más claros de su posición estratégica en la equivalencia siria. Gracias a la mediación de Turquía se han vuelto a desbloquear los canales diplomáticos y militares entre EEUU y Rusia. EEUU atacó la fuerza proxy de Rusia; éste no ha hecho una intervención directa. Considerando el reciente estado del desarrollo tecnológico y la industria de defensa, no parece probable que las potencias internacionales puedan atacar directamente una a la otra. En adición a la guerra económica y ciberguerra, se está llevando una batalla por medio de sus proxys. Está aún por averiguar si Rusia puede atacar el YPG, representante de EEUU en Siria.



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